<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener("load", function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=36639360&amp;blogName=Principito+desencantado&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=BLUE&amp;layoutType=CLASSIC&amp;searchRoot=http://principitodesencantado.blogspot.com/search&amp;blogLocale=es_ES&amp;homepageUrl=http://principitodesencantado.blogspot.com/&amp;vt=-2311580423327771861" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" allowtransparency="true" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div></div>

Principito desencantado

Historias de un principito sin reino y sin princesa

Señorita imperdible

17 diciembre 2011
Desde hace unos meses he descubierto a alguien. Nuestra historia es rara. San Fermín un día cualquiera. Hablas con unos, con otros, bromeas, bailas, bebes un poco y de vez en cuando te sacas alguna foto. En una de esas fotos sale una chica que me da su correo electrónico, quiere que se la mande. Se la envío e incluso la etiqueto en facebook. Pasa el verano. Acabando septiembre, un día, alguien me abre una ventana en el chat. Era ella. Hablamos. Al día siguiente volvemos a hablar, y al siguiente, y al otro. Y así hasta hoy. Al cabo de un tiempo nos dimos el móvil e incluso hemos hablado en alguna ocasión, la última hace un rato.

Hoy en día somos amigos, muy amigos. A pesar de no habernos visto en persona hablamos casi a diario y creo que me conoce mejor que amigos míos de toda la vida. Se trata de una chica guapa, inteligente, sensible y con mucho sentido del humor. Es increíble cómo a veces la vida puede sorprenderte conociendo a gente tan interesante y que merece tanto la pena. Sé que lo de señorita imperdible le va a sentar fatal pero espero que todo lo dicho anteriormente compense su enfado.

Etiquetas: ,

Una pequeña joya

03 octubre 2011
En mi caso, olvidarte significaba renunciar a mí mismo. Sin embargo, hace poco me llamaste, preguntando si 1999 hablaba de nosotros, te lo negué rotundamente. Llegué a decirte, entre risas, que lo nuestro no había sido tan importante. Pillaste la broma al instante, y te callaste, educadamente, claudicando a mi pequeña victoria. Luego colgaste y “ya nos veremos”. Como tiene que ser. Pero tampoco te mentía. Me explicaré. Aquí está todo convenientemente mezclado. Pasado, presente y me atrevería a decir que futuro, tú y otras personas. La batalla entre realidad y pura fantasía sigue en tablas. Como en aquellos tiempos, aún hoy, podría enervarte. En eso no he cambiado.

Me he hecho mayor sin haber madurado.

Santi Balmes. Solista de Love of Lesbian.

Creo que ni yo mismo lo hubiera escrito mejor. Después de escuchar toda su discografía y de acudir a varios de sus conciertos al más puro estilo Club de fans de John Boy, puedo afirmar que me encanta Love of Lesbian. Son capaces de hacerme reir, llorar y soñar en una misma canción. Si tenéis ocasión no os los perdáis, merecen la pena. Son geniales, magníficos, extraordinarios.



Que sea cierto el jamás.

Etiquetas: ,

Volvió

22 septiembre 2011
La chica del vestido blanco ha vuelto a aparecer. Primero lo hizo con varios mensajes y después con una llamada telefónica. Muchas explicaciones sin yo pedirlas. Al final intentamos quedar pero de nuevo me dió plantón. Sin embargo, anoche, por fin, la volví a ver. Como de costumbre llevaba vestido aunque esta vez no era su famoso vestido blanco. Hablamos de ella y de nosotros. Ella está bastante liada y nosotros aún no somos nosotros ni de lejos. Le acompañé a casa entre besos y abrazos y con mucha ternura, extraño, acabó la cosa.

Ella me gusta pero tiene muchas inseguridades. Yo hasta que no concluya mi traslado laboral y vuelva a mi nueva ciudad, la suya, tampoco voy a hacer nada más. Veremos si en el futuro somos capaces de pasar algún tiempo juntos o al menos vernos a la luz del día, eso ya sería todo un logro.

Etiquetas: ,

Desaparecida

06 septiembre 2011
La chica del vestido blanco ha desaparecido. Después de tener un contacto más que fluido hasta mediados del mes agosto, desde entonces, no sé nada de ella. Lo último que hablamos fue una conversación intempestiva y muy cordial de más de una hora que acabó con la batería de mi móvil. A partir de ahí tan solo he recibido una postal de su viaje a una céntrica ciudad europea. Nada más.

No sé que habrá pasado. Quizá se ha agobiado, quizá ha conocido a alguien, quizá se aburrió... en fin. Ya desapareció una vez y cuando la esperanza estaba perdida volvió a hacer sonar mi teléfono. Veremos qué ocurre en esta ocasión.

Etiquetas:

La tormenta de arena

24 agosto 2011
La chica del vestido blanco me cogió de la mano y me llevó a la barra. Llevaba una camiseta estampada de tirantes y un short rojo que no podía dejar de mirar. Pedimos un gin tonic mientras yo apuraba mi vozka en sus labios, labios carnosos apenas manchados de carmín encarnado. ¿Te vienes a dormir conmigo? le pregunté. , contestó ella sin dilación. Nos besamos muy suave, mordiéndonos los labios una y otra vez y jugueteando con nuestra lengua lenta y pausadamente. No era un beso cualquiera, era un beso con cierta complicidad, como si lleváramos diez años seguidos besándonos. Seguimos hablando. Le gustó mucho el detalle de dejarle mi número en su buzón, dijo que fue especial. Creo que en ese momento consiguió sacarme los colores. Por fin, cuando mis manos se perdían donde acaba su espalda comenzó a sonar esta canción...


Solo le dije bésame.

Etiquetas: , ,

Creciendo

23 agosto 2011
En la historia de la chica del vestido blanco hay algo que no he contado y es importante. A ella la he conocido en mi nueva ciudad, en la que llevo viviendo durante los últimos cinco años, pero es que a mí... ¡me han trasladado a mi ciudad natal! Parece increíble pero cuando me lo ofrecieron no pude decir que no. A nivel profesional está claro que he mejorado pero a nivel personal la cosa cambia ya que no lo estoy pasando nada bien. Se me ha hecho duro volver a casa de mis padres, dejar a mis amigos de allí y por si esto no fuera poco, conozco a esta chica precisamente ahora. Al menos pienso que el verano ya casi ha pasado y ya solo me quedan cuatro meses para volver al lugar donde ahora mismo tengo mi vida.

Etiquetas:

La chica del vestido blanco

10 agosto 2011
La conocí un día por casualidad. Me fijé en su vestido y ella se fijo en mí. Nos gustamos, nos besamos y acabamos en su cama. Ya de día me fui. Solo me llevé su carmín en mis labios y el pelo alborotado. Excepto su casa y ese acento que le delataba no sabía nada más de ella. Al día siguiente la busqué pero no encontré ni rastro de ella. No podía irme de esa manera. Hice una locura. Escribí mi número en un papel y me planté en su casa. Una vecina me abrió y le metí mi número en el buzón. Sabía que me exponía demasiado. Quizá tuviera novio, quizá no quiso nada más de mí o quizá se lamentara igual que yo de no tener mi móvil.

El tiempo pasó y mi teléfono seguía sin sonar. Dos semanas después volví a salir por los mismos sitios donde unos pocos días atrás nos comimos la boca. No esperaba encontrarla pero el sábado a última hora la vi. Eran ya las cuatro de la mañana y me dirigía al baño cuando me topé de frente con ella. Primero se sorprendió pero a los dos minutos estábamos besándonos como locos. Y no solo besos, también hubo palabras, abrazos, caricias y algo de ternura. Fue especial. Dijo que vendría a dormir conmigo pero poco a poco el miedo se apoderó de ella. Tanto que, después de media noche juntos, se fue. Así, sin más. De nuevo, sin mi número.

Volvió a pasar el tiempo y ni rastro de la chica del vestido blanco. Pasados quince días y una vez perdida la esperanza, de repente, un número desconocido hizo sonar mi móvil. ¡Era ella! No os podéis imaginar la sonrisa que se resbaló por mi cara. Hablamos de todo y de nada, se disculpó y entablamos el camino a lo que puede ser una buena amistad, amistad "sin presión" como le gusta decir a ella...

Etiquetas: ,