<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/plusone.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID\x3d36639360\x26blogName\x3dPrincipito+desencantado\x26publishMode\x3dPUBLISH_MODE_BLOGSPOT\x26navbarType\x3dBLUE\x26layoutType\x3dCLASSIC\x26searchRoot\x3dhttp://principitodesencantado.blogspot.com/search\x26blogLocale\x3des\x26v\x3d2\x26homepageUrl\x3dhttp://principitodesencantado.blogspot.com/\x26vt\x3d-2311580423327771861', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Principito desencantado

Historias de un principito sin reino y sin princesa

06/02/06 Atracción

El pasado sábado, en el lugar en el que trabajo aparecieron un grupo de seis mujeres. Es el típico grupo de chicas que después de tomar algo, van a cenar celebrando no sé sabe bien qué y después rematan la noche con unas copas o lo que salga.

Pues bien, parece que me cogieron mucho cariño. El caso es que consiguieron intimidarme y cada vez que las llevaba un plato me obsequiaban con alguna mirada atrevida o libinidosa que hacían que no estuviera tranquilo. Parecía como si me estuviesen desnudando con la mirada. Al final la cosa no pasó de ahí pero aún recuerdo la atracción en sus ojos.
| siguiente »
| siguiente »
| siguiente »
| siguiente »
| siguiente »
| siguiente »
| siguiente »
| siguiente »
| siguiente »

» Publicar un comentario