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Principito desencantado

Historias de un principito sin reino y sin princesa

31/05/06 Me quedo solo

Mañana se va toda mi familia de vacaciones una semana. Toma ya. Y yo mientras aquí, chupando biblioteca como un loco. Vale que hace menos de dos meses estuve en Túnez pero su dinerillo me costo y esta vez, teniendo la oportunidad de irme una semanita a la playita con los gastos pagados pues me toca quedarme y encima estudiando.

La verdad es que estar solo es contradictorio. Por una parte antes siempre me gustaba (y aún a veces me gusta), sentía la paz que había en casa y sobre todo la libertad de hacer exactamente lo que me apeteciera en ese momento sin tener que dar mil explicaciones a nadie. Sin embargo, después de mi experiencia en otro país, aprendí que no quiero volver a estar solo nunca, que pierdo mucho más de lo que gano y que tener a una persona al lado con la que tan solo ver una película, aunque no cruce ni una sola palabra con ella, ya me produce alivio.

Luego me viene a la mente lo bien que estaba solo cuando estaba con "ella". Ya nadie me abrazará por la noche ni me dibujará un corazón de vaho en la mampara de la ducha. Ahora solo me quedarán los mimos del gato. Bueno, menos es nada.
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