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Principito desencantado

Historias de un principito sin reino y sin princesa

Casi feliz

Estaba rara, más de lo normal. No se despegaba de mi pero tampoco estaba conmigo. Hablamos, hablamos y seguimos hablando. De todo y de nada. Se interesó por mi falta de interés en conocer a alguien este verano. No hace falta pensé te tengo delante de mí. La noche continuó como muchas noches nuestras antes, rodeados de gente pero ella y yo, nadie más. Es muy especial, me hace sentir querido.

Al salir del bar donde estábamos me cogió la mano y entre risas y conversaciones varias me preguntó si era feliz. Le dije que no, que no era feliz pero tampoco infeliz. Definí mi estado de ánimo como incompleto a lo que ella contestó si quieres puedo completarte. Mi cara era una mezcla rara entre sorpresa e ilusión. Por supuesto que no podía desestimar un ofrecimiento tan jugoso como ese. Le respondí diciéndola que estaría encantado. Ella sonrió. A partir de ese momento ya no dejamos de hablar de nosotros. Fuimos a un sitio más privado y entre risas, besos y abrazos casi acabamos la noche. Al final me preguntó si se podía venir a dormir conmigo... creo que no había nada que deseara más. La noche no acabó, empezaba ahora.

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Blogger Vane

me encanta verte así, Principito, ilusionado y con ganas! seguro que esto sale bien! adelante!
Besines    



Blogger loredana

qué bien suena todo!!! :-) qué buena forma de empezar el otoño!!! qué envidia sana!!!! se te ve la sonrisa con solo leerte! bss    



Blogger istharb

Y Yo que me alegro!!!!!!!!!!!!!!

Besos    



Blogger Tirando lo triste

Mucha suerte! Qué buenas noticias! Besos    



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